El 17 y 18 de marzo tuvo lugar una de las celebraciones más importantes de India y una de las más coloridas del mundo: Holi.
Se festeja cada año en una fecha distinta. Depende de la última Luna llena del mes hindú Phalguna.
Es una tradición que lleva siglos en este país, un día en que millones de personas salen a las calles y se rocían con polvos de colores, pintura y agua coloreada.
Su origen está en la religión.Es una fiesta hindú que celebra el triunfo del bien. Al colorido escenario se suman bailes y cantos.
Sin embargo, el significado religioso suele quedar en segundo plano por detrás de las ganas de divertirse. Se reúnen personas de todas las castas, niveles sociales, religiones y edades.
La primera noche es la del Holika Dahan o Chhoti Holi, y se celebra alrededor de una hoguera para simbolizar la quema del mal.
Hay varias leyendas que justifican cómo esto se relaciona con los polvos de colores.
Una de ellas -presente en uno de los libros sagrados del hinduismo- cuenta que el Rey de los Demonios fue asesinado por el dios Visnú y su hermana, Holika, fue quemada en una hoguera.
Otra cuenta que el dios Krishna se preguntó por qué tenía la piel oscura mientras que la de su amada, Radha, era blanca. Decidieron pintarse el rostro de colores para ser iguales.
Holi pudo realizarse luego de dos años en los que el país se vio duramente golpeado por la pandemia de COVID-19.