Luego de las audiencias para la suba de tarifas de gas y electricidad, llega el turno de la audiencia pública para el aumento de las tarifas de agua, que se mantienen congeladas desde mayo de 2019.

Desde la empresa Aysa solicitaron nuevos cuadros tarifarios con un incremento del 20% a partir de julio —que impactará en la factura de agosto— y otro 10% a partir de octubre. Un total de 32% de aumento.

Aunque el Gobierno planificó esta suba como la única para el año, fuentes cercanas a Aysa admitieron que con ese aumento sólo cubren el 20% de los gastos operativos, de mejora y de mantenimiento.

Por eso, evalúan un nuevo aumento para después de octubre. Uno de los argumentos es que las subas que se aprobarán para las tarifas de otros servicios públicos serán de 42,7% para todo el año.

Además, contemplan la aplicación de una segmentación de tarifas, en base a la ubicación geográfica de los usuarios y de sus niveles de ingresos.

Otra iniciativa es que más usuarios tengan acceso a contar con un medidor y pagar por lo que realmente consumen. Un cambio de paradigma ya que, hasta ahora, la política de la empresa era no medir el consumo.

También se contempla un aumento del presupuesto de la empresa destinado a la tarifa social, lo que permite subsidiar el acceso al servicio de unos 250.000 beneficiarios sobre un total de 3,2 millones.