Tras varios meses con muy pocas restricciones y una vida que había vuelto prácticamente a la normalidad, Argentina está ingresando en la cuarta ola de contagios por la variante Ómicron.

La variación porcentual de contagios, desde el parte del 17 de abril -cuando comenzaron a subir las cifras- hasta el 15 de mayo, fue de 305%

A mediados de abril, la acumulación de casos semanales era de 8.387, mientras que un mes después acumuló un total de 33.989 nuevos contagios en todo el país.

Se cree que el crecimiento de los casos sea aún mayor, ya que ahora no todos los afectados con síntomas se testean.

Los factores que podrían inclinar la balanza son: – Que la población tenga el esquema de vacunas completo y los refuerzos Uso de barbijo Ventilación permanente Aislamiento de personas con síntomas

La letalidad en Argentina disminuyó desde el comienzo de la pandemia gracias a las vacunas.  De cada mil personas, fallecieron en promedio: – 30 en 2020 – 17 en 2021 – 4 en 2022

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, afirmó la semana pasada: “Estamos empezando una cuarta ola de COVID-19″. Sin embargo, advirtió que será una “situación totalmente distinta” a las anteriores.

Tenemos un panorama diferente en relación a la vacunación, que nos permite seguir adelante en una  nueva etapa de  esta pandemia”, dijo.

Nicolás Kreplak, ministro de Salud bonaerense, afirmó que el país enfrenta “una ola muy grande de contagios, aunque todavía se desconoce si es superior a la de enero porque la estrategia de seguimiento de los casos ha cambiado”.

El segundo refuerzo ya está disponible en la Provincia para todos los mayores de 18 años. Se pueden vacunar en el distrito los habitantes de las demás provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.