El fundador de Tesla y SpaceX es conocido por desacreditar la educación tradicional como medio para conseguir y encontrar los mejores talentos.

Sus empresas contratan gente sin importar si tienen un título universitario.

Pero, ¿cómo seleccionan a sus empleados?

Buscan candidatos con la experiencia de primera mano necesaria o que requieren la menor cantidad de formación para tener éxito dentro del puesto.

Son calificados a través de lo que han aprendido por conocimientos prácticos.

Para ponerlos a prueba, les hacen un test llamado “Prueba de las dos manos”.

Presentan una prueba que se ajusta lo más posible a lo que el propio puesto de trabajo necesita.

Los que evalúan se aseguran que la prueba se limite a los recursos necesarios para realizar las tareas que desempeñaría una vez contratado.

Así, las empresas de Musk consiguen las mentes más brillantes.