El jugador rosarino viajó a España para probarse en el Barcelona el 17 de septiembre del 2000. Aquella aventura dejó varias anécdotas conocidos por pocos.

Pese al malestar que le provocó el vuelo, se puso a disposición de Barcelona para entrenar ese mismo día con jugadores como Gerard Piqué y Césc Fábregas.

Tras el entrenamiento, Lionel Messi y su papá se instalaron en el Hotel Plaza para luego volver a la rutina del siguiente turno.

Sin embargo, la falta de certezas por parte de los responsables del club catalán hicieron que “Leo” vuelva a la Argentina.

Se reincorporó a las juveniles de Newell’s, pero pocos meses después logró el contrato con el Barsa que incluía: 4.000 dólares por mes, un vehículo y un departamento.

En febrero de 2001, viajó toda la familia Messi. Al poco tiempo, Celia -la mamá del futbolista- y sus hermanos, no soportaron la vida en España y regresaron a Rosario.

A los tres meses de firmar su contrato, surgió una complicación de salud. Una rotura de peroné puso en peligro su continuidad en el club.

La rehabilitación con el departamento médico, que ya había tomado las riendas de su tratamiento hormonal, fue óptima. Leo volvió mejor que nunca.

El 16 de octubre de 2004, con 17 años, Messi debutó en la primera de Barcelona. Logró su consagración con múltiples campeonatos y balones de oro que lo llevaron a ser quien es hoy.