Con goles de Alexis Mac Allister y Julián Álvarez, Argentina venció a Polonia y se ganó su pase a octavos de final como líder de grupo.

La cita es el sábado 3 de diciembre, a las 16 horas.

El ganador del duelo chocará en cuartos de final contra el vencedor del primer juego de octavos: Países Bajos - Estados Unidos.

Viene de ganarle 1 a 0 a Dinamarca, en el último partido por la fase de grupos. Anteriormente, venció a Túnez, también por 1 a 0; y cayó ante Francia por 4 a 1.

Los Socceroos, como se los llama, habían conseguido el acceso al Mundial tras superar a Perú por penales en el repechaje que se jugó a mitad de este año.

A esta instancia llegaron tras ser 3° del Grupo A en las Eliminatorias y luego de superar a Emiratos Árabes Unidos, que había sido el 3° en el Grupo B. Sin embargo, en Qatar se han convertido en un rival duro de vencer.

Los últimos dos triunfos colocaron a Australia en una fase eliminatoria a la que no llegaban desde el Mundial de Alemania 2006, ya que se fueron en primera ronda en Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018.

El equipo, actualmente dirigido por Graham Arnold, afronta su quinta participación consecutiva en un Mundial con una plantilla de jugadores con limitaciones, pero conscientes de lo que deben hacer para complicar a sus rivales.

Su sistema 4-2-3-1 es muy organizado: suelen atacar por las bandas y reagruparse rápido tras las pérdidas. Ajdin Hrustic, la principal figura del equipo, llegó lesionado a Qatar, pero empezó a tener minutos y puede ser importante en el futuro inmediato.

No existen antecedentes entre Argentina y Australia en Mundiales más que aquella repesca de 1993, que fue 1-1 en territorio oceánico y 1-0 para la Albiceleste en Buenos Aires.