Investigadores de la ONU confirman con pruebas contundentes crímenes de guerra en Ucrania, incluyendo violaciones y torturas por parte de tropas rusas en el conflicto en curso.

Las tropas enviadas por Putin cometieron violaciones, incluso de mujeres de hasta 83 años, y en muchos casos las familias de las víctimas fueron forzadas a escuchar los abusos.

El informe de la ONU detalla que soldados rusos en la región ucraniana de Kherson perpetraron actos de violencia sexual contra mujeres de edades comprendidas entre los 19 y los 83 años.

Según los investigadores, la tortura fue sistemática y dirigida principalmente a personas acusadas de ser informantes de las fuerzas ucranianas.

Aplicaron descargas eléctricas y propiciaron golpes brutales que causaron la muerte de algunas víctimas.

Además de los crímenes de guerra, hay preocupación por acusaciones de genocidio.

Rusia no estuvo presente en la presentación de las conclusiones. Su cooperación es limitada mientras se están llevando a cabo investigaciones sobre los abusos cometidos por ambas partes en el conflicto.