La planta aromática suele ser utilizada en fragancias y aceites esenciales debido a su aroma relajante, aunque también puede ser ingerida.  ¿Qué efectos tiene en el organismo?

Los expertos de la Cleveland Clinic explicaron que el té de lavanda puede generar más fatiga a la noche, lo que ayuda a conciliar el sueño. Según se verificó en un estudio, también puede mejorar la calidad del descanso que se logra al dormir.

En un análisis publicado en la National Library of Medicine (NIH) se observa una disminución en las sensaciones de ansiedad y depresión en un grupo de adultos mayores. Es útil también para disminuir los problemas intestinales causados por el estrés y los nervios.

Las hojas secas pueden ser utilizadas en infusiones. Sus propiedades sirven para calmar los nervios, lo que puede ayudar a aminorar molestias como tensión muscular, dolor de cabeza y malestar gástrico.

Los expertos aconsejan ingerir esta bebida con moderación. Tomar hasta una taza (250 ml) por día es lo ideal, aunque se debe consultar con algún profesional de la salud previamente.

Preparar té de lavanda es un proceso sencillo. Se pueden usar flores de lavanda secas compradas o incluso secar una planta de lavanda en casa, si se sabe que es apta para el consumo.

No se tarda más de 15 minutos en realizarlo y se puede endulzar con azúcar o miel a gusto, además de agregarle otros ingredientes para realzar su sabor.