La planta contiene más de 75 compuestos, entre ellos polisacáridos, vitaminas, minerales, enzimas y siete aminoácidos esenciales, según Oliver Grundmann, profesor clínico de química medicinal de la Universidad de Florida.

Es conocida por sus efectos antiinflamatorios, antibacterianos y antivirales, que la convierten en un excelente aliado para la cicatrización de heridas y prevención de infecciones.

Según un estudio realizado por Joseph F. Fowler Jr., profesor clínico de dermatología de la Universidad de Louisville, “el gel de Aloe Vera puede ayudar a reparar la barrera de la piel y aliviar el picor en personas con eczema”.

También es eficaz en el alivio de quemaduras solares, reduciendo el tiempo de recuperación de quemaduras de primer y segundo grado.

Un estudio publicado en el Journal of Alternative and Complementary Medicine encontró que la aplicación tópica de Aloe Vera redujo significativamente el número de lesiones por acné en comparación con un placebo.

Otro  estudio publicado en la revista Wounds reveló que "en combinación con aceite de oliva fue mucho más efectiva en la reducción del dolor y la cicatrización de heridas crónicas en comparación con la fenitoína”.

Extracción y almacenamiento: cortar una hoja madura, extraer el gel transparente y guárdalo en el refrigerador por hasta 7 días. Uso: aplica el gel como mascarilla facial durante 20 minutos o sumarlo en la rutina diaria de cuidado de la piel. Precauciones: realizar una prueba de alergia antes de su uso y tener cuidado con quemaduras graves o heridas profundas.

Cómo utilizar Aloe Vera