La actividad física es central para estar en forma y controlar el peso corporal, pero además cumple un rol crucial al prevenir y controlar enfermedades como la obesidad, la diabetes, la osteoporosis y la hipertensión.

Los expertos lo denominan el entrenamiento invisible y se refiere a todo lo que hace una persona entre una sesión de ejercicios y la siguiente.  4 claves para rendir más y mantenerse saludable.

Consumir alimentos versátiles. Debido a su equilibrio de nutrientes, carbohidratos o proteínas, colaboran en la recuperación y regeneración muscular.

Algunos ejemplos pueden ser: leche, frutos secos, legumbres, huevo, ricota, frutas y porciones de queso fresco.

La hidratación antes, durante y después del ejercicio es indispensable para mantener una buena salud.

Informarse sobre alimentación y entrenamiento para combinarlas de forma eficiente y potenciar sus beneficios.

Descansar adecuadamente El cerebro y el sistema nervioso central juegan un papel esencial en el rendimiento físico óptimo.

Dormir en cantidad y calidad suficiente es uno de los primeros puntos en la lista de las estrategias de recuperación de los atletas de alto rendimiento.