En el mundo se consume sal en exceso, entre 9 a 12 gramos por día en promedio, dos veces la ingesta máxima recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El principal beneficio de reducir la ingesta de sodio es que se disminuye el riesgo de hipertensión arterial. Cinco consejos para implementar en la alimentación y mejorar así la salud.

Utilizar más alimentos naturales.

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Cuanto menos productos empaquetados se consuman, menos sodio se incorporará en la dieta.

Darle tiempo al paladar para que se acostumbre.

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Los receptores que se encuentran en la boca tardan hasta cuatro semanas en adaptarse al nuevo sabor.

Utilizar más limón.

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Agregarlo a todas las comidas realza el sabor del sodio natural que tienen los alimentos.

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Al usar menos sodio, incorporar más especias naturales: albahaca, pimienta, tomillo, romero, orégano. Es bueno comenzar a probar diferentes sabores.

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La sal del Himalaya y la marina tienen la misma cantidad de sodio que la sal fina de mesa. Están compuestas en un 99% de cloruro de sodio. Por eso, también se debe controlar la cantidad que se utiliza.