La viruela de mono fue descubierta en 1958, cuando ocurrieron dos brotes similares a la viruela en colonias de monos mantenidos para labores de investigación en África.

El primer caso humano fue en agosto de 1970 en República Democrática del Congo.  La familia del bebé contagiado dijo que en ocasiones comían monos.

La enfermedad es endémica en África occidental y central. Aunque ha generado algún brote fuera de ese continente, no había circulado antes por Europa.

Esta viruela símica pertenece a la misma familia de virus que la humana, pero provoca síntomas más leves. Es poco contagiosa entre humanos, no tiene tratamiento y generalmente se cura sola.

La enfermedad puede transmitirse de persona a persona a través de gotitas de aire, contacto corporal estrecho prolongado o compartiendo ropa de cama u objetos contaminados.

Las autoridades sanitarias recomiendan que el contagiado mantenga una cuarentena de unos 21 días, el tiempo que tardan en desaparecer las erupciones en la piel.

Fiebre

Dolor de cabeza

Dolor de espalda

Ganglios linfáticos inflamados

Escalofríos

Fatiga

Erupciones cutáneas

¿Cuáles son los síntomas?

No hay tratamientos ni vacunas específicas contra esta infección, pero la vacuna contra la viruela disminuye las posibilidades de contagio y los brotes son controlables.

La OMS investiga el hecho de que algunos casos en Inglaterra parecen haber sido transmitidos al interior de la comunidad homosexual y advirtió que podría haber transmisión local en ese país.