Especialistas advirtieron que “este episodiodeja al desnudo los problemas estructurales que tiene el Estado argentinopara implementar sanciones financieras selectivas”.
Mientras tanto, la Justicia argentina imputó por terrorismo al piloto iraní del avión de Emtrasur, Gholamreza Ghasemi; y al resto de los tripulantes.
El avión de Emtrasur llegó a Ezeiza, pero no pudo continuar el viaje previsto porquelas compañías petroleras que operan allí se negaron a cargarle combustible.
Esta alarma que se disparó en las empresas privadas no se activó en los organismos del Estado. “El ‘compliance’ privado funcionó mejor que el del Estado”, remarcan los expertos.
La empresa propietaria de la aeronave está en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU.
La OFAC publica una lista de personas y empresas que se denominan “Nacionales especialmente designados” o “SDN” tienen sus activos bloqueados y, por lo general, no pueden ingresar a EEUU.
Operar con una empresa incluida en esta lista o prestar algún tipo de ayudaimplica exponerse a una sanción.
Las listas de la OFAC son una fuente abierta y cualquiera puede consultar por internet.Eso fue lo que ocurrió con las compañías petroleras de Ezeiza que se negaron a darle combustible.
Si las autoridades estatales hubieran consultado los listados de la OFAC donde figura Mahan Air, empresa de Irán propietaria del avión,debería haber inmovilizado inmediatamente la aeronave.
El gobierno argentino recién activó los controles sobre los tripulantes y el avión cuando Uruguay le negó el acceso a su espacio aéreo y el Boeing se vio obligado a regresar a Ezeiza.
El avión estuvo las primeras 48 horas de su estadía en territorio argentino sin que se encendiera ninguna alarma de los organismos estatales.
Durante dos días se desconoce qué hicieron sus tripulantes, con quiénes hablaron y si realizaron algún tipo de operación que implique el movimiento de algún activo.