El Poder Ejecutivo apuesta a que el recálculo de objetivos trimestrales alejen la posibilidad de incumplimientos de pago ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El ministro de Economía, Martín Guzmán, descartó un default de la deuda en pesos y rechazó las versiones sobre un posible reperfilamiento de los bonos.
Es que las conversaciones técnicas entre Buenos Aires y Washington concluyeron que, si bien no se modificarán las metas anuales,habrá espacio para maniobrar los objetivos intermedios cada tres meses.
Lo cierto es quela guerra en Ucraniacambió algunas de las perspectivas principales incluidas en el acuerdo, como la estimación de inflación y de recorte de subsidios.
Existen 5 indicadores que marcarán la posibilidad del Gobierno de alcanzar la segunda serie de metas acordadas con el organismo financiero.
El gasto público y déficit primario
El ritmo de acopio de divisas en el BCRA
El ritmo de actividad económica
La desaceleración (o no) de la inflación
El empleo y el salario
El más importante es el que apunta al Banco Central. Cuando termine el mes, según el programa original, deberá tener en sus reservas USD 4.100 millones más de lo que tenía a diciembre del año pasado.
Estimaciones privadas señalan que el Gobierno sólo logró acumular, hasta ahora, un cuarto de todo ese monto de divisasque necesitaría para superar la evaluación del FMI.
El acuerdo es permisivo con mantener el gasto público por encima de la inflación. Argentina se aferra a la chance de encontrar en la segunda mitad del año un sendero de desaceleración.
Respecto a la actividad económica, el Gobierno celebró un repunte de 5,4% en la construcción en mayo, respecto al mes anterior, y del 5% en la industria manufacturera, ambas con perspectivas de crecimiento.
Además, los últimos datos laborales oficiales son positivos. Hubo un crecimiento de 0,3% en la cantidad de puestos privados asalariados en marzo, aunque en abril se desaceleró a 0,1%.