La convivencia entre ambos cuenta con unos 30 mil años de antigüedad. Según un estudio de la Universidad La Trobe, esto ha propiciado que los canes adopten comportamientos inherentes a la humanidad.
Para los expertos, sería una razón extra para la “buena relación” que existe entre las dos especies.
Los científicos analizaron las funciones ejecutivas de 741 canes, mediante encuestas a sus cuidadores.
El resultado fue la “Escala de Función Ejecutiva del Perro (DEFS)”, que encontró 6 datos.
Permite que el perro se adapte a nuevas situaciones, demandas y condiciones ambientales.
Flexibilidad conductual
Es una habilidad cognitiva subyacente de los perros asociada con las funciones ejecutivas y la capacidad de concentrarse. Es vital para comportamiento dirigidos a un objetivo.
Atención
Es el control de las respuestas conductuales y las funciones motoras en situaciones de alta excitación.
Inhibición y regulación motora
Las mascotas tienen la capacidad de seguir las señales dadas en diferentes formas y situaciones.
Seguimiento de instrucciones
La capacidad del perro para controlar su comportamiento cuando espera algo muy deseado.
Inhibición de retraso
Los perros logran la concentración en una tarea y mantienen en mente objetos o actividades cuando ya no están perceptivamente presentes.