A pesar de que el 1 de enero es reconocido mundialmente como el comienzo del año nuevo en el calendario gregoriano, no todos los países lo adoptan como el inicio de su ciclo anual. En varias regiones, las tradiciones culturales, religiosas o astronómicas establecieron fechas distintas para este evento.

Israel: celebra Rosh Hashaná en el mes de tisjrei (septiembre-octubre), conmemorando la creación del mundo según el judaísmo. Es un evento espiritual que incluye oraciones, reuniones familiares y comidas típicas.

Irán: el Noruz marca el inicio del calendario persa durante el equinoccio de primavera (19-22 de marzo). Reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, incluye rituales de renovación y mesas simbólicas llamadas haft-sin.

Sri Lanka: el Año Nuevo basado en astrología singalesa ocurre el 14 de abril, marcando la transición solar a Aries. Se celebra con actividades familiares, limpieza y comidas festivas.

Corea del Sur: Seollal, el Año Nuevo Lunar, ocurre entre enero y febrero (29 de enero en 2025). Honran a los ancestros con rituales como el Charye y participan en juegos tradicionales.

India: el Año Nuevo hindú coincide con Diwali (octubre-noviembre), el "festival de las luces", simbolizando la victoria del bien sobre el mal con lámparas de aceite y celebraciones familiares.

Arabia Saudita: el Año Nuevo Islámico comienza en Muharram, el primer mes del calendario lunar (27 de junio en 2025), con reuniones familiares, rezos y reflexión espiritual.

China: el Año Nuevo Lunar, conocido como el Festival de Primavera, se celebra con desfiles, fuegos artificiales y danzas de dragones. Comienza el 22 de enero y dura hasta el 29 de enero en 2025.