Un estudio publicado en BMJ Oncology reveló que los diagnósticos de cáncer en adultos jóvenes (menores de 50 años) aumentaron un 79% a nivel mundial en las últimas tres décadas.

La investigación, llevada adelante por un equipo internacional de científicos de Estados Unidos, Reino Unido, China y Suecia, mostró que los malos hábitos alimenticios, junto con el consumo de alcohol y tabaco, son algunas de las razones detrás de este crecimiento.

A continuación, una lista de siete alimentos para incluir en la dieta cotidiana que previenen la probabilidad de desarrollar enfermedades oncológicas, según las recomendaciones de organizaciones como la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer, la Universidad de Harvard y la Clínica Cleveland.

Contienen compuestos como los isotiocianatos y el sulforafano, que desintoxican las células y previenen el daño celular. Ayudan en la prevención de cáncer de próstata, mama y colon.

Brócoli y otras crucíferas

Son ricos en licopeno, un antioxidante que protege las células del daño oxidativo, especialmente útil en la prevención del cáncer de próstata, pulmón y colon.

Tomate

Contienen ácidos grasos poliinsaturados y fibra, lo que mejora el microbioma intestinal y reduce la inflamación, factores clave en la prevención del cáncer.

Nueces

Cargadas de antioxidantes, como la vitamina C y flavonoides, que protegen las células del daño de los radicales libres, reduciendo el riesgo de cáncer.

Bayas y frutos del bosque

Son ricas en carotenoides, antioxidantes que fortalecen las defensas del organismo y ayudan a prevenir varios tipos de cáncer.

Verduras de hoja verde

Contiene alicina, un compuesto anticancerígeno, especialmente efectivo en la prevención del cáncer de estómago.

Ajo