La interna dentro del oficialismo y la crisis inflacionaria son las dos razones fundamentales por las cuales el kirchnerismo acumuló caídas en la imagen positiva de sus principales dirigentes.

Así quedó demostrado en una encuesta a nivel nacional realizada por la consultora Poliarquía, dirigida por Alejandro Catterberg.

Según este relevamiento, la vicepresidenta Cristina Kirchner alcanzó su imagen negativa histórica más alta, subiendo 9 puntos durante mayo. Su imagen positiva tuvo una caída de 6 puntos, alcanzando apenas un 25%.

En cuanto al presidente Alberto Fernández, 6 de cada 10 argentinos consultados desaprueban su gestión y su imagen cayó al nivel más bajo desde que asumió el poder.

La imagen positiva de Fernández cayó del 33% al 28% y la negativa escaló al 46%. Para Alejandro Catterberg, de Poliarquía, “la sociedad le está pasando factura a la pelea del Gobierno y a la inflación”.

Además, el gobernador bonaerense Axel Kicillof subió 8 puntos su imagen negativa, su peor registro histórico. Lo mismo sucedió con el diputado Máximo Kirchner, que descendió 9 puntos.

Según el punto de vista del experto, estos números se deben a una combinación de situaciones y a que es “un Gobierno que dedica todas sus energías a la interna y no a generar cierta estabilidad económica”.

Por otra parte, el 58% coincide en que Argentina está mal, una materia en la que se subió 5 puntos durante mayo, lo que equivale al segundo peor registro de cualquier gobierno kirchnerista.

Gran parte de la oposición tampoco escapa al descontento de la sociedad argentina, aunque en este caso con caídas de 2 y 3 puntos respecto a la imagen positiva y negativa de sus principales dirigentes.

Según la encuesta, solo tres dirigentes cuentan con una imagen positiva superior a la negativa: el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y los diputados Diego Santilli y Facundo Manes.