La actriz ganadora del Oscar reveló en una entrevista que, en su infancia, tuvo intenciones de “entregarle su vida a Dios” y convertirse en monja. ¿Qué la hizo cambiar de opinión?
Anne Hathaway es considerada una de las actrices más importantes en la historia reciente de Hollywood y es una de las pocas celebridades que logró contratos millonarios en la industria cinematográfica.
Alcanzó el éxito interpretando a queridos personajes en la pantalla grande, pero no siempre deseó ser actriz. A los 11 años quería convertirse en monja.
Sin embargo, la confesión de uno de sus hermanos la hizo cambiar de opinión. “Cuando tenía unos 15 años, me di cuenta de que mi hermano mayor era gay y no podía profesar una religión que no lo apoyaba”, reconoció.
Pese a los arraigados valores que le habían inculcado durante toda su vida, Anne decidió dejar todos los proyectos que tenía dentro de la religión para dedicarse a la actuación.
“Toda la familia se convirtió al episcopalismo después de que salió mi hermano mayor”, contó en una entrevista. “Así que no soy... nada. Me estoy formando. Soy un trabajo en progreso”, admitió.
Actualmente, Anne Hathaway es considerada como una de las aliadas LGBT+ más grandes de la industria. Ha participado en diversos proyectos para la comunidad.