La investigación por el atentado contra la Vicepresidenta tuvo un giro inesperado. ¿Qué se sabe hasta el momento?
Una de las claves del avance de la causa era descubrir qué había en el celular de Fernando André Sabag Montiel, acusado por intento de homicidio.
Pero los peritos descubrieron que el dispositivo había sido reseteado de fábrica, tras varios intentos frustrados de desbloquearlo.
Ahora investigan si eso fue consecuencia de un sistema remoto que se accionó o fruto de una torpeza de alguien que lo manipuló.
Tras el ataque a Cristina Kirchner, se le secuestró al agresor el celular Samsung Galaxy A50, que llevaba en la campera.
Según se pudo reconstruir, el teléfono se habría quedado sin batería. No está claro a qué hora llegó al juzgado en sobre cerrado.
En Tribunales, hubo varios intentos fallidos. Se utilizó el sistema del software de origen israelí denominado UFED, siempre en presencia de personal judicial. Pero no se pudo acceder.
Ya en manos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), el celular fue conectado a los equipos de la fuerza para la extracción de información, pero se detectó que había sido reseteado de fábrica.
Lo que se busca determinar es cómo fue que pasó; y si fue una impericia, quién tuvo la culpa.