El conflicto del paraje rionegrino Villa Mascardi vivió la semana más violenta desde el frustrado intento de desalojo de 2017. El martes comenzó un operativo para desalojar todos los predios ocupados. Siete mujeres fueron detenidas.

Desde 2017, el paraje nunca recuperó la paz que lo caracterizaba. Villa Mascardi es, en la actualidad, sinónimo de ataques, vandalizaciones, cortes de ruta y usurpaciones.

Quienes integran la autoproclamada agrupación mapuche eligieron este sitio para iniciar una recuperación de territorio ancestral, a pesar de que no hay registros de la presencia de sus antepasados en la villa.

Hace una semana, un grupo de encapuchados, presuntamente de una agrupación mapuche, incendiaron una casilla que Gendarmería Nacional había instalado para custodiar un predio vandalizado en agosto pasado.

Con piedras, palos y disparos, según informaron los vecinos, los agresores sorprendieron a los cinco uniformados que estaban en el puesto móvil, quienes tuvieron que retirarse para no resultar heridos.

Gendarmería Nacional retiró a sus hombres y los atacantes lograron el objetivo de tomar posesión sobre la vivienda principal, en el predio Los Radales, perteneciente al vecino Luis Dates.

Pero ese no fue el único avance que protagonizaron los encapuchados. Al día siguiente también se instalaron en La Cristalina.

“Estamos recuperando territorio mapuche, donde vivieron nuestros antepasados, y recuperando nuestra vida”, dijeron dos de sus integrantes a través de un video.

La sucesión de los últimos incidentes, reavivó el reclamo al gobierno nacional para que disponga de fuerzas federales, lo que finalmente ocurrió, para no sólo frenar el avance mapuche sino recuperar lo usurpado.

Arabela Carreras, gobernadora de Río Negro, dijo que detectaron falsos mapuches en las tomas de Villa Mascardi, que viven en la provincia de Buenos Aires e incluso algunos tienen domicilio en Chubut.

La autodenominada comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu ocupa 6 estructuras edilicias en Villa Mascardi, además de los dos lotes pertenecientes a Parques Nacionales.

“Están desesperados por reclutar más gente, aunque nada tengan que ver con agrupaciones ancestrales. Necesitan sumar número para poder tener presencia en todas las propiedades que usurparon”, advirtieron los vecinos.

Los vecinos denuncian que la zona está liberada. "Esto atenta contra la seguridad, no sólo de los pobladores del lugar, que estamos desprotegidos desde 2017, sino también de los turistas y residentes que circulan por la ruta”, alertaron.