En un intento de cubrir la escasez de mano de obra por el COVID-19, Australia invitó a jóvenes a instalarse en el país.
Scott Morrison, primer ministro de Australia, anunció que no cobrarán la tarifa de solicitud de visa de 630 dólares australianos (US$455,25).
“Viajen por todo el país y, al mismo tiempo, únanse a nuestra fuerza laboral y ayúdenos en nuestro sector agrícola, en nuestro sector hotelero y en otras partes de la economía”, dijo.
La medida aplicará para 175.000 jóvenes que lleguen en calidad de mochileros o estudiantes durante los próximos 3 meses y consigan trabajos temporales.
Morrison también extendió el llamado a quienes ingresan al país con las famosas visas work and holiday o working holiday.
Estas dos visas australianas están destinadas a personas de entre 18 y 30 años y se otorgan por un máximo de 12 meses. También permite estudiar 4 meses.
Además, quitaron el límite de horas que un extranjero con visa de estudiante puede trabajar, que era de 20 horas.
Para alcanzar mayor población con la propuesta, Australia autorizó el ingreso de los vacunados con Sputnik-V.