Que los trabajadores reciban el equipo adecuado.
Proporcionar información, directrices y formación pertinentes para reducir el efecto psicosocial y de salud emocional del teletrabajo.
Formar a los directivos en la gestión a distancia y sus riesgos.
Establecer el “derecho a la desconexión” y días de descanso suficientes.