El cólera está de vuelta y demuestra su forma más letal en varios países del mundo. Se reactivó impulsado por el cambio climático.

Durante el año pasado, 30 países informaron de brotes de cólera y preocupan los casos mortales.

Los fenómenos climáticos extremos, como las inundaciones, los ciclones y las sequías, reducen aún más el acceso al agua potable y crean el entorno ideal para la propagación del cólera.

Esta enfermedad puede matar en cuestión de horas, pero se puede prevenir con vacunas y con acceso a agua potable para higienizarse.

Con el creciente número de brotes, la oferta de vacunas no puede seguir el ritmo de la demanda, por lo que se pidió a los principales fabricantes que aumenten la producción.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia asegura que hay 1,2 millones de niños en Puerto Príncipe (capital de Haití) en riesgo de contraer el cólera.