Es el segundo tumor ginecológico más letal entre las mujeres argentinas. Como no tiene síntomas específicos, se suele diagnosticar en etapas avanzadas, lo que complica el pronóstico.

      La edad (la mayoría se origina después de la menopausia)

Los factores de riesgo son:

Predisposición genética

      No haber tenido hijos

      Dificultad para quedar embarazada

      No haber tenido hijos

      Antecedentes familiares

El avance de la medicina de precisión aporta una gran herramienta para mejorar el abordaje de la patología: ya existen tests que permiten determinar la presencia de genes alterados.

“Todas las mujeres sanas con antecedentes deberían buscar asesoramiento genético como una forma de prevención”, aseguró Santiago Bella, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica.

Su diagnóstico difiere del cáncer de cuello de útero, que se puede detectar de manera temprana por medio del Papanicolau (PAP) y la colposcopía.

       Dolor abdominal o pélvico

¿Cuáles son los síntomas de todos los estadios de la enfermedad?

Fatiga

      Sangrado vaginal

      Constipación

      Distensión abdominal

      Diarrea

Orinar con frecuencia

       Aumento de la circunferencia abdominal

Síntomas de  la enfermedad avanzada:

Síntomas respiratorios

      Hinchazón

      Náuseas

Anorexia

      Dispepsia

Dificultad para comer

Masas abdominales

El diagnóstico se puede realizar mediante un examen pélvico anual y se detecta con la ecografía transvaginal, la tomografía computada o determinaciones de laboratorio especiales.