La Cámara de Diputados aprobó una reforma de la Ley de Alquileres que implica cambios significativos. Algunos de los puntos más importantes incluyen:

Los contratos de alquiler tendrán una duración de tres años, y se ajustarán cada seis meses utilizando el coeficiente Casa Propia, el mismo que se utiliza en los planes Procrear II.

El Índice Casa Propia tiene en cuenta la variación salarial y la inflación del último año, utilizando el menor de los dos. También incorpora el Coeficiente de Variación Salarial (CVS) con un aforo del 0,9 para moderar el impacto de cambios bruscos en los salarios.

La reforma entrará en vigor una vez publicada en el Boletín Oficial, lo que podría tomar unos 40 días. Hasta entonces, los contratos seguirán siendo de tres años y se ajustarán anualmente a través del Índice de Contratos de Locación (ICL).

Los contratos que se firmaron bajo la legislación anterior seguirán vigentes hasta su conclusión, respetando las condiciones y aumentos acordados previamente.

La normativa incluye incentivos fiscales para propietarios que alquilen viviendas, impide publicar avisos en dólares y establece multas por rescisión de contrato basadas en el valor del alquiler.