La higiene del dormitorio es un aspecto muy importante del bienestar que a menudo se pasa por alto. Dentro de este ámbito, el lavado de las sábanas juega un papel importante.

El contacto directo y prolongado de nuestra piel con las sábanas durante el sueño hace que estas acumulen una variedad de elementos no deseados, tales como células muertas, sudor y polvo.

 Aspectos como la transpiración nocturna, alergias, enfermedades, así como la presencia de mascotas, son importantes en la decisión de cuándo es el momento adecuado para lavar las sábanas.

“Desde un punto de vista médico e higiénico, debería hacerse una vez a la semana”, explicó Jason Singh, médico en Ashburn, Virginia.

Cuando no se lavan las sábanas con la frecuencia adecuada, se facilita la proliferación de microorganismos como bacterias, hongos y ácaros del polvo. 

Durante la noche, el cuerpo suda y desprende células muertas de la piel, creando un caldo de cultivo perfecto para estos organismos.

Aquellos que padecen asma u otros problemas respiratorios, o tienen piel sensible o propensa al acné, “podrían considerar lavar sus sábanas aún más frecuentemente que cada siete días”, sugirió Singh.