La pandemia continúa y los investigadores abordan las consecuencias físicas que han dejado los contagios a su paso. Encontrar respuestas permite prevenir casos graves, muertes y secuelas irreversibles.

Investigadores alemanes concluyeron que la obesidad, la diabetes y la presión arterial alta aumentan el riesgo de morir por COVID en personas jóvenes y de mediana edad.

Dos investigaciones recientes revelaron que pacientes que contrajeron la enfermedad pueden eliminar el virus en sus heces durante siete meses después de la infección.

Vacunar a las embarazadas contra el COVID reduce el riesgo de mortalidad fetal. Una nueva investigación confirma que las dosis tienen el 90% de eficiencia entre las gestantes.

La mitad de los que tuvieron coronavirus leve pueden desarrollar COVID prolongado. Los síntomas más comunes fueron los trastornos del olfato, del gusto y la tos durante un promedio de 25 días.

El riesgo de muerte por COVID se duplica para los pacientes con diabetes. Un estudio británico detectó también que las personas con enfermedad metabólica tienen más riesgo de hospitalización.