Para detectar posibles consecuencias que haya dejado el virus en el cuerpo, se les recomienda a los pacientes que se realicen chequeos una vez transcurrida la enfermedad. Pero, ¿es útil en todos los casos?

Los especialistas señalan que “no es necesario que todos los pacientes que tuvieron COVID se hagan estudios posteriores”. Y aclararon que “depende de qué tipo de enfermedad tuvieron y si cursaron un cuadro leve, moderado o severo”.

Según la gravedad del cuadro que transitaron, los expertos detallaron que “se les ordena un chequeo cardiológico y un estudio funcional respiratorio para ver las secuelas en el pulmón, por ejemplo, luego de la neumonía”. También se tiene en cuenta si tienen factores de riesgo.

Aclararon además que la mayoría de los asintomáticos desconocen que han atravesado la enfermedad y suelen descubrirlo al realizarse otros estudios de rutina.

En caso de haber atravesado COVID-19 sin estar en terapia intensiva, podría necesitar un análisis de sangre y ver cuál es el nivel de glucemia.  “En función de los resultados, se podrían indicar análisis más profundos”, advierten los especialistas.

A las afecciones pulmonares, cardíacas y cardiovasculares, se sumaron nuevas consecuencias: neurológicas, cognitivas, dermatológicas, hepáticas y renales.                                    

Otros malestares para estar alerta

Los expertos indicaron que “prácticamente cualquier órgano puede estar afectado por el virus”. Se debe estar atento a los síntomas que se pueden presentar meses después o incluso al año de haberlo padecido.                        

Si bien hay casos postcovid que no requieren controles, los médicos recomendaron realizarse chequeos anuales que permitan determinar el estado de salud general.