El euro alcanzó su valor mínimo, algo que no sucedía desde 2002. Tocó el piso de 1,03 dólares y los mercados bursátiles europeos se hundieron a medida que aumenta el temor a la recesión.

El retroceso de la divisa profundiza la tendencia vigente hace meses y se debe a la alerta que generó la publicación de datos débiles de la economía de la eurozona.

El euro no fue la única moneda afectada: la libra también cayó a su mínimo de los últimos dos años por debajo de 1,21 dólares. Los inversores se refugian entonces en la moneda estadounidense.

Además, los índices bursátiles de Fráncfort, Londres y París bajaron casi un tres por ciento en las transacciones, ante la posibilidad de una crisis económica prolongada en toda Europa.

Los crecientes temores de una recesión están golpeando al euro a la baja, mientras que el dólar se dispara”, aseguró Fiona Cincotta, analista de City Index.

Los observadores advierten que frenar las subidas de precios podría provocar una contracción, lo que agrava la incertidumbre provocada por la guerra de Rusia en Ucrania.