Científicos ambientales advirtieron sobre la presencia de sustancias tóxicas en este turístico lugar.
¿Qué se descubrió?
Concentraciones de mercurio altamente tóxicas para el ambiente fueron halladas por investigadores.
El mercurio tiene una historia trascendente para las poblaciones más antiguas del planeta.
La región de México y América Central tiene un lazo con este producto, que inició al menos dos milenios antes de la colonización europea en el siglo XVI.
Se creía en ese entonces que el mercurio tenía propiedades místicas.
Lamentablemente, hasta la fecha no se ha considerado el legado ambiental del uso de mercurio.
Los antiguos mayas usaban el cinabrio, una forma de mercurio, con fines decorativos y ceremoniales.
Los registros arqueológicos muestran cinabrio y hallazgos de mercurio líquido en importantes contextos funerarios y religiosos.
Se ha encontrado también en ollas, vasijas, o enterrado en sitios mayas y túneles.
Nadie sabe aún de dónde vino y cómo lo obtuvieron. Hay evidencia de que se usaba en la antigua India y China como afrodisíaco y anticonceptivo y hasta mediados del siglo XX como cura para la sífilis.
“Realmente estamos solo en los comienzos de la comprensión de la relación entre el mercurio y los mayas. Se necesita una nueva investigación que comience a identificar qué tan extendida estaba la contaminación”, aseguraron los especialistas.