Los contratos de alquiler formalizados antes de la derogación de la Ley de Alquileres continúan vigentes y se ajustan anualmente, con un aumento récord del 147,11% previsto para febrero.

El ajuste en los alquileres se determina mediante el Índice de Contratos de Locación (ICL), que considera inflación y salarios, utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte).

Expertos proyectan que después de febrero, el aumento interanual podría alcanzar el 158%.

La oferta inmobiliaria experimentó un crecimiento desde la derogación de la Ley de Alquileres el 29 de diciembre, con más de 8.000 inmuebles disponibles en portales especializados.

Los nuevos acuerdos se realizan mediante el ICL, con ajustes trimestrales o cuatrimestrales y una duración máxima de dos años, en contraste con los tres años estipulados por la ley derogada.

Algunos ejemplos de precios actuales incluyen un 3 ambientes en Coghlan por $320,000 y un monoambiente en Almagro por $120,000 con ajuste semestral por ICL.

La incertidumbre radica en si los ajustes resultarán viables para los inquilinos, considerando que los salarios no se ajustan al mismo ritmo que la inflación.