Especialistas locales e internacionales evaluaron el futuro del tipo de cambio en un contexto de reformas económicas y estabilidad fiscal.

Las estimaciones para diciembre de 2025 reflejan un rango amplio condicionado por factores internos y externos, mientras analistas anticipan menor inflación y mayor crecimiento.

Según el promedio de los valores brindados por las principales consultoras, el dólar mayorista alcanzará los $1.403 en diciembre del próximo año. Este dato representa una corrección a la baja respecto al relevamiento anterior, que situaba el tipo de cambio en $1.540.

El Presupuesto 2025, presentado por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, proyectó un valor de $1.207 para el cierre del próximo año.

La brecha entre las proyecciones del Gobierno y las consultoras dependerá de variables como la acumulación de reservas, la estabilidad cambiaria y el impacto de las elecciones de medio término de octubre.

El Banco Central mantiene una política de crawling peg, ajustando el tipo de cambio oficial a un ritmo mensual del 2%. Este mecanismo podría reducirse a un 1% en los primeros meses de 2025, siempre que la inflación y la estabilidad cambiaria lo permitan.

Algunos economistas señalan que el actual nivel de la brecha cambiaria, que se ubica en torno al 20%, favorece un clima de mayor previsibilidad.

Según el consenso de analistas, la inflación promedio en 2025 será del 50%, un ajuste de 5.6 puntos porcentuales menos que en el relevamiento anterior. Este descenso se atribuye a factores como la reducción del gasto público, la eliminación de un importante impuesto a las importaciones y una base comparativa más alta.

Sin embargo, la depreciación del peso continuará presionando los precios, manteniendo niveles superiores a los de otros países de la región.