Dos de los mejores tenistas ucranianos de la última década ahora luchan contra Rusia.

Alexander Dolgopolov y Sergiy Stakhovsky se alistaron en el ejército poco después de retirarse con el objetivo de defender a su país ante la invasión de Putin.

Eran de los mejores tenistas de la camada ucraniana de los 2000. Uno llegó a estar dentro de los 13 mejores del mundo, el otro le ganó en Wimbledon a Roger Federer.

Hoy Dolgopolov maneja los drones con los que se arrojan bombas contra las tropas rusas, y Stakhovsky carga los morteros que disparan a los enemigos.

La primera medida de Stakhovsky fue unirse a las Fuerzas Especiales, hasta que le avisaron que en el ejército faltaban voluntarios a cargo de los morteros. Al medir 1,93 se postuló y fue elegido rápidamente.

“Nuestra gente, nuestros hijos, están muriendo y no puedes simplemente cerrar los ojos y quedarte en silencio y pretender que no pasa nada", expresa Dolgopolov cuando le preguntan el por qué de su decisión.