Cerca de la mitad de la población mundial corre riesgo de contraerlo y cada año se producen entre 100 y 400 millones de infecciones, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La reinfección por dengue puede ser más riesgosa que la primera infección, ya que el sistema inmunitario ofrece protección limitada contra otros serotipos.

El virus del dengue se transmite a través de picaduras de mosquitos Aedes aegypti y tiene cuatro serotipos.

La inmunidad contra un serotipo específico es de por vida, pero la protección contra otros serotipos dura solo hasta 6 meses.

La reinfección puede conducir a casos graves debido a la "enfermedad amplificada por anticuerpos". La mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas, lo que dificulta la detección y el control de la enfermedad.

La vacunación se recomienda especialmente para aquellos que han tenido una infección previa de dengue, ya que pueden estar en mayor riesgo de desarrollar síntomas graves en una reinfección.

La vacuna contra el dengue ha sido autorizada por la ANMAT. Se está aplicando también en regiones endémicas de Asia y América Latina, especialmente en entornos con alta carga de morbilidad por dengue y alta intensidad de transmisión.