La reina Margarita II de Dinamarca anunció la proclamación de su hijo Federico como rey. La abdicación se debe a problemas de salud y la necesidad de dar paso a la nueva generación.

La ceremonia de ascenso al trono de Federico se llevó a cabo el 14 de enero, una fecha significativa en la historia de la monarquía danesa. 

El 14 de enero de 1972, la entonces princesa heredera fue proclamada reina desde el balcón del castillo de Christianborg tras la muerte de su padre Federico IX.

La ceremonia se realizó en tres actos en el Palacio de Christiansborg, incluyendo la firma de la declaración de abdicación y la proclamación oficial en el balcón del Castillo.

A diferencia de las tradicionales coronaciones, la ceremonia fue sobria y sin la presencia de otros miembros de casas reales europeas ni líderes políticos extranjeros. 

La monarca comunicó la decisión de ascender en el trono a su hijo Federico de Dinamarca el pasado 31 de diciembre, durante el tradicional discurso de fin de año que acostumbran a llevar a cabo los soberanos.

Algunos medios locales indican que es el resultado del ultimátum de Mary Donaldson, la plebeya australiana que supo ganarse a la reina y será consorte, luego de la publicación de fotos de su marido Federico junto a Genoveva Casanova en Madrid.

La renuncia de Margarita se percibe como una medida para mantener la estabilidad de la monarquía y evitar un escándalo público.