La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura que afecta al 10% de la población mundial y es de origen genético.
Se estima que entre el 3% y el 6% de los niños entre 7 y 9 años son disléxicos.
Es importante detectarla a tiempo, ya que puede llevar a retrasos en la escolaridad, baja autoestima y dificultades en el acceso a estudios superiores.
La dislexia se caracteriza por dificultades en la lectura y escritura, y su detección temprana permite implementar estrategias de apoyo.
En la vida adulta, las personas disléxicas pueden enfrentar desafíos en la lectura, escritura y comprensión, pero con apoyo adecuado pueden desarrollar estrategias compensatorias.
El diagnóstico de la dislexia en adultos puede ayudar a comprenderse mejor y buscar apoyos necesarios.