El candidato republicano derrotó a la actual vicepresidenta Kamala Harris y superó los 270 votos electorales necesarios para llegar nuevamente a la Casa Blanca.
El ex mandatario consiguió la mayoría de los votos en los fundamentales y reñidos “estados bisagra” que definieron los comicios nacionales.
El Partido Republicano también obtuvo la mayoría en el Senado, aumentando el poder de la administración entrante. Trump recibió un respaldo popular significativo, superando los 69 millones de votos, una cifra alta para un candidato republicano.
Entre sus principales desafíos está manejar las tensiones con China, especialmente en temas comerciales y de seguridad en Asia. Prometió abordar la inflación y mejorar la economía mediante la reducción de impuestos y la implementación de aranceles.
Otro reto será la guerra en Ucrania. Buscará negociar con Rusia y Ucrania para resolver el conflicto. También deberá enfrentar la situación en Medio Oriente, donde los conflictos entre Israel, Hamas y Hezbollah continúan.
“Voy a terminar guerras, no voy a empezar guerras”, dijo en su discurso de proclamación desde el Centro de Convenciones de Palm Beach, en el sur de Florida.
Líderes mundiales felicitaron a Trump por el resultado de las elecciones presidenciales. Representantes de América Latina, Europa y el Medio Oriente manifestaron públicamente su respaldo y expectativas para el nuevo mandato del republicano en Estados Unidos.
Su desempeño en las elecciones desató una intensa reacción en los mercados financieros, con subas generalizadas en los principales activos de riesgo.