Myanmar, también conocida como Birmania, vivió en el último siglo bajo duros regímenes militares. Ahora, la violencia, represión y ejecuciones a opositores generan críticas en todo el mundo.

El país tuvo pocos años de democracia tras su independencia de Gran Bretaña en 1948: en 1962 los militares tomaron el poder y, tras breves períodos de presidentes electos, se irían recién en 2015.

1

Pero, una vez más, la experiencia democrática duró poco: el 1 de febrero de 2021 la junta militar derrocó al gobierno electo de Aung San Suu Kyi, hoy encarcelada.

La nación, ubicada en el sudeste asiático, se sumió en una crisis política, económica y social. La junta militar ha utilizado su poder para reprimir protestas en las calles, silenciar periodistas, arrestar y ejecutar opositores.

En junio, decretaron que se retomaría la pena capital y un mes después anunciaron que cuatro presos habían sido ejecutados, acusados de “conspirar para cometer actos terroristas brutales e inhumanos”.

2

Los ejecutados fueron:

Los opositores Phyo Zeya Thaw y Ko Jimmy

Hla Myo Aung y Aung Thura Zaw, acusados de haber matado a una mujer por ser supuestamente confidente de los militares

“Estas personas fueron juzgadas, declaradas culpables y sentenciadas por un tribunal militar sin derecho a apelación y, según informes, sin asistencia de un abogado”, denunciaron desde la ONU.

Según la Asociación para la Asistencia de los Presos Políticos, 2.138 personas han muerto por la represión de la junta liderada por Min Aung Hlaing y 15.000 personas han sido arrestadas de forma arbitraria.

3

La junta militar ha perseguido y cerrado medios independientes y más de un centenar de periodistas fueron encarcelados, entre ellos un documentalista japonés que filmó una manifestación esta semana

4

La represión no solo se da en las protestas, sino que el gobierno también es acusado por genocidio a la minoría étnica Rohingya. Durante décadas, se les negó la ciudadanía y fueron discriminados.

5

En 2017, tras una ola de violencia, 700.000 integrantes de este grupo, en su mayoría musulmanes, huyeron del país por la jungla o el mar. Hoy viven como refugiados en Bangladesh.