El índice interanual de quienes pasan hambre en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) creció del 30 al 34% con respecto al 2021, de acuerdo con el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM).

Según datos del 14° Monitor de Clima Social, elaborado por el CEM, el 65% de los encuestados sostuvo que disminuyó su poder de compra y que limitaron la cantidad de productos adquiridos.

Esto se traduce en una baja de dos puntos porcentuales respecto de junio de 2021. El porcentaje llega al 70% entre las mujeres y al 71% en la clase baja, y alcanza el 70% en el oeste de CABA.

Según Matías Barroetaveña, director del CEM, lo más preocupante es el crecimiento de quienes dicen pasar hambre. “Este aumento es producido por la inflación local de alimentos y la importada por la guerra”.

Asimismo, el informe muestra que gran parte de la población continúa con fuertes inseguridades económicas, entre las que se destacan ingresos insuficientes y una situación económica personal negativa.

Las inseguridades sociales se registraron mayormente en el Conurbano bonaerense, entre las mujeres y los jóvenes de 23 a 29 años y en la clase baja; especialmente, en términos de ingresos y alimentos.

Además, el 40% de los entrevistados cree que su situación económica es peor que el año pasado. Un 65% opina que la situación económica del país es mala.

El 62% de los consultados manifestó dificultades para llegar a fin de mes, mientras que los jóvenes de nivel educativo superior y clase alta que viven en el norte de la Ciudad perciben mejores ingresos.

Las personas de clase baja (86%) que viven en la zona sur del conurbano (73%) son las que mayores dificultades tienen para cubrir sus necesidades.

Cabe destacar que los indicadores del sondeo que elabora el CEM se construyen en base a una serie de preguntas que se enfocan en las experiencias y percepciones de los habitantes del AMBA.