Comienza una nueva Copa del Mundo y con ello el ritual infaltable cada cuatro años: intentar llenar el álbum de figuritas coleccionables.

Cualquiera que alguna vez se haya lanzado a la aventura de completar un álbum no puede escapar al mito que atraviesa a todas las generaciones:

la figurita difícil

“Es un mito. Se imprime la misma cantidad de todas las figuritas que integran un álbum. Todas están en circulación desde el primer día”, asegura Nicolás Sallustro, gerente de Panini.

Panini es una empresa familiar italiana, creada por cuatro hermanos, que en el Mundial de México 70 inició su desembarco más fuerte en el mundo de los coleccionables hasta la actualidad.

Las ventas de la empresa con el mundial de Rusia de 2018, superaron mil millones de dólares con participación en más de 150 países.

El detalle es que existen dos versiones distintas del álbum a nivel mundial. Por ejemplo, México, Brasil y Chile tienen 670 figuritas a conseguir, en lugar de las 638 del mercado argentino.

Si no tocaran repetidas –algo absolutamente irreal–, se necesitan de base unos 128 paquetes (traen cinco figuritas cada uno) para poder llenarlo, lo que significa un presupuesto inicial de unos $20.000.

Además, los planteles coleccionables tienen 18 futbolistas, al menos ocho de los citados. “Tenemos un equipo editorial experto en fútbol que elige los jugadores en base a las performances actuales”.

La creación del álbum empieza alrededor de 8 meses antes del lanzamiento y la colección se hace siguiendo los lineamientos de la FIFA con interacción directa con cada selección para conseguir las fotos.