Se trata de una moneda argentina que vio la luz hace en 1881, por orden del Congreso Nacional y hoy podría ser el camino a la dolarización.

Fue emitida en el siglo XIX a través de una ley que nunca se derogó.

Todavía existen ejemplares y tiene un estatus curioso: entre el curso legal y la pieza de museo.

La moneda sobrevive como instrumento de inversión, debido a que sigue al valor del oro y superó con creces a la inflación y a la suba del dólar.

Actualmente, se utiliza para calcular indemnizaciones por siniestros aéreos y de navegación.

Pero esa reliquia previa a la creación del Banco Central, además, puede transformarse en el vericueto legal que permita dolarizar la economía sin ir en contra del texto de la Constitución Nacional.

Así lo sugirió en su cuenta de X el economista Carlos Rodríguez, uno de los principales asesores de Milei.

“El Peso Oro Argentino tiene Curso Legal según la Ley 1.130 actualmente vigente. El BCRA publica su cotización. Se usa en muchos contratos para simplificar la indexación, especialmente en sucesiones y contratos navieros. Tiene el atractivo de que su emisión no depende del BCRA sino del Congreso”, dijo.