Una investigación científica sobre 12 tripulantes de la Estación Espacial Internacional determinó que el cerebro de los astronautas cambia de forma en el espacio.

Según un estudio publicado en la revista Frontiers in Neural Circuits, los cerebros de los astronautas se “reconectan” durante los vuelos espaciales para ayudarlos a adaptarse al entorno inusual.

La investigación indicó que los cerebros de los cosmonautas rusos mostraron cambios microestructurales significativos en varias fibras nerviosas de materia blanca.

La materia blanca es el canal de comunicación que utiliza el cerebro y la materia gris es donde se realiza el procesamiento de la información.

Los investigadores encontraron pruebas del “cerebro aprendido”, que es el nivel de adaptación que tiene el órgano.

Ante la ausencia de gravedad, un astronauta debe adaptar sus movimientos.

Los escaneos de seguimiento, siete meses después de que regresaron a la Tierra, revelaron que los cambios del vuelo espacial aún eran visibles en el cerebro.

El estudio hace foco en cómo las misiones afectan el cuerpo Si bien existen recaudos para la pérdida de masa muscular, la investigación busca descifrar las contramedidas necesarias para el cerebro.