La crisis producida por la pandemia ha impactado en distintos niveles: uno de ellos es que se exacerbó la disparidad entre hombres y mujeres en el trabajo y la educación en todo el mundo.
Según un estudio de la Universidad de Washington, publicado en The Lancet, la tasa de pérdida de empleo de las mujeres fue del 26%, frente al 20% en hombres.
Los autores analizaron datos de 193 países, entre marzo de 2020 y septiembre de 2021.
Durante la pandemia, quienes dejaban sus empleos pagos para cuidar a otros y atender las demandas de los hogares fueron, en su mayoría, mujeres.
También se detectó antes de septiembre de 2021, como resultado directo de la pandemia, una mayor tendencia al abandono escolar en el género femenino.
La probabilidad de abandonar la educación fue 1,21 veces más que en hombres y niños. La mayor desigualdad estuvo en Europa Central, Europa del Este y Asia Central.
En América Latina y el Caribe, el impacto de la crisis generó un retroceso de más de una década en los avances logrados sobre la participación laboral.
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la tasa de participación laboral de las mujeres se situó en 46% en 2020 y la de los hombres en 69%.
El estudio remarca que el trabajo doméstico remunerado fue uno de los sectores más golpeados. Este sector empleaba a un 11,1% de las mujeres ocupadas en la región de América Latina y el Caribe.
Según los autores de los estudios, "se necesita de manera crítica la inversión en el empoderamiento de mujeres y niñas, a fin de asegurar el progreso hacia la igualdad de género".