Especialistas afirman que tanto la desorganización del espacio físico como la mental complican el desempeño personal y de los equipos de trabajo.  ¿Cómo superarlo?

Científicos del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton señalan que, cuando hay demasiadas cosas a la vista, las personas tienen muchas más dificultades para ser productivas.

Según un estudio realizado en 2011, el desorden hace que las personas pierdan la concentración y el poder de procesamiento del cerebro, incluso cuando están acostumbrados a trabajar en un área desordenada.

La especialista en productividad y organización June Saruwatari explica que el desorden mental es tan malo para la productividad como el desorden físico.

Saruwatari sugiere crear una lista de tareas cada mañana y priorizarla.  Luego, al final de cada día, tener un momento de reflexión y reorganización de las acciones pendientes.

Becky McCray, una destacada experta estadounidense en empresas rurales, aseguró que incluso la forma de vestirse ayuda a ser más productivo.

Según la psicología, se puede condicionar al cerebro para adquirir mayor concentración y ser más productivos.

Lo cierto es que la forma en que cada uno se prepara para encarar el día determina qué tan productivo será.