El presidente ucraniano Volodimir Zelensky estimó que podrían ser 200.000 los niños ucranianos deportados a Rusia por la fuerza.

La cifra dista ampliamente de los cerca de 19.000 informados por organizaciones internacionales aunque Kiev asegura tenerlos identificados, con sus nombres y sus edades.

 Los reportes difundidos por la Fiscalía General de Ucrania, advierten que por lo menos 483 niños han perdido la vida y casi 1.000 resultaron heridos desde el inicio del conflicto.

Casi 1.500 menores de edad han quedado huérfanos, según el Servicio Social Nacional de Ucrania.

Unicef señaló que aproximadamente 1,5 millones de niños ucranianos corren el riesgo de sufrir depresión, ansiedad, trastorno por estrés postraumático y otros problemas de salud mental, con efectos potencialmente duraderos.

La ONU y Ucrania firmaron un plan para acabar con las "graves violaciones de los derechos del niño"que se están cometiendo por parte de Rusia.

El objetivo es desarrollar un plan de acción integral que una los esfuerzos de las autoridades ucranianas, los gobiernos extranjeros y las organizaciones internacionales para devolver a los niños ucranianos secuestrados por Rusia.