Tras dos años de cierre por la pandemia, la famosa isla, un pequeño punto en la inmensidad del Pacifico, volvió a abrir sus puertas para que los turistas del mundo conozcan el misterioso lugar.

El cierre resultó dañino para las islas chilenas ya que su actividad económica es, principalmente, el turismo. Está situada a 2 mil kilómetros de la costa y tiene solo 6 mil habitantes.

Al cierre se le sumó la poca regularidad de los aviones y los barcos comerciales. En marzo de 2020 el ministerio chileno de Sanidad decretó el cierre total. Este período ha hundido su economía.

“Un 18% de la población vive de los sueldos públicos y el otro 82% depende del turismo: restaurantes, boutiques, tour operadores, hoteles, pescadores... Todo”, dijo el alcalde, Pedro Edmunds Paoa.

El primer vuelo con turistas está previsto para la primera semana de agosto. El Gobierno central ha autorizado dos vuelos semanales este mes y se ampliarán a tres en septiembre.

Los atractivos más famosos son:

La playa Anakena, de arena blanca y mar color lapislázuli

Ahu Akivi, el sagrado yacimiento donde se erigen siete moáis

La revista Time la incluyó en su lista de los 50 mejores destinos extraordinarios para visitar este 2022 por su “cultura resiliente”, es decir, por cómo se las han ingeniado para sobrevivir a la pandemia.