Durante julio los bancos otorgaron préstamos hipotecarios UVA por $21.833 millones, lo que equivale a 17 millones de dólares al tipo de cambio financiero.

La cifra triplica a los $6.869 millones de junio pero a la vez marca que la segunda etapa de los créditos para la vivienda ajustados por inflación recién comenzó a ponerse en marcha.

Tomando los valores de mercado, el monto de nuevos préstamos hipotecarios UVA otorgado en julio puede equivaler a cerca de 200 créditos en el mes, una cifra todavía muy incipiente, tanto para reactivar el mercado inmobiliario como para aportar algo de combustible a una economía en recesión.

Un informe del BCRA destaca que en julio hubo “crecimiento real desestacionalizado del crédito hipotecario por primera vez en 6 años, al aumentar 4% respecto a junio”.

Prácticamente todos los bancos del sistema financiero ya tienen en marcha sus línea de hipotecarios UVA. Si bien hay muchos interesados, en muchos casos los ingresos suficientes para calificar para el préstamo.

Para comprar un departamento de dos ambientes en un barrio porteño promedio, el grupo familiar debe contar con ingresos no inferiores a 2,5 o 3 millones de pesos. Y contar con el 25% o 30% del valor de la vivienda, ya que el banco no financia el 100 por ciento.

¿Quiénes consiguen acceder a estos primeros préstamos?

Los empleados de esos bancos, que tienen salarios fuertes, conocen la mecánica de la gestión y en algunos casos reciben algún beneficio en la tasa.

Otro grupo son quienes necesitan cubrir solo una parte pequeña de la propiedad, quienes necesitan 40 o 50 mil dólares para mudarse a una vivienda con un ambiente más, tienen más facilidad para calificar, y clientes con ingresos altos.

Para expandir el crédito hipotecario en Argentina, se requiere que continúe la desaceleración de la inflación y la recuperación de los ingresos, lo que permitiría a más personas calificar para préstamos, explican los economistas.

Además, las asociaciones bancarias negocian con el Banco Central una modificación normativa para reducir la carga impositiva de los préstamos.