El proceso de aumento en las tarifas de energía eléctrica y gas natural inició en el primer cuatrimestre del año como parte de las medidas de "sinceramiento" impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.

Estos aumentos impactan en diversos sectores, incluyendo comercios, pymes y usuarios residenciales con altos ingresos, abarcando un espectro amplio de la sociedad.

En el caso de la electricidad, el primero de mayo las distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Edesur y Edenor, podrán aumentar sus tarifas a partir de la fórmula polinómica de actualización que combina un 55% de la variación del índice de Salarios del Indec, en un 25% la inflación mayorista y en un 20% la minorista.

El mes que se tomará será febrero y los cálculos del sector son que la recomposición será de al menos 5% mensual. Aunque la fórmula varía levemente, las transportistas también podrán incrementar en esa magnitud. 

Por su parte, las distribuidoras y transportistas de gas de todo el país tendrán la posibilidad de aplicar en mayo la fórmula de salarios, precios mayoristas y el costo de la construcción. Aunque la composición del índice difiere levemente, el salto podría ser del 5% sobre sus precios.

En las empresas distribuidoras de electricidad también esperan que Energía publique la semana que viene el nuevo precio estacional.

Allí se verá si comienza a cobrar a parte del 60% de los usuarios, N2 y N3, mayores precios como forma de aliviar el gasto en subsidios del Tesoro. La programación provisoria de la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista Eléctrico (Cammesa) arrojó que el salto será del 100 por ciento.

En el caso del gas, en mayo comienzan a regir los precios invernales que pagarán plenamente los comercios, industrias y usuarios de altos ingresos. A eso se sumará un consumo más alto por ser el período invernal, que en algunos casos hasta se cuadruplica.

Hacia adelante, se sumarán más factores de presión sobre las tarifas. En el Gobierno saben que no pueden pisar indefinidamente los pagos por subsidios, más allá de que es una de las principales partidas a recortar para consolidar el superávit fiscal en 2024.