Brenda Aguero está imputada por la muerte de varios bebés en el Hospital Neonatal Ramón Carrillo de Córdoba donde trabajaba como enfermera. Pero este atroz caso no es el único en el mundo.
“El Ángel dela Muerte”
Genene Jones era una enfermera modelo en Texas, EEUU. Se destacaba entre sus pares por su dedicación. Lo que nadie parecía notar era que durante sus turnos aumentaban las muertes.
Durante 5 años trabajó en diversos hospitales hasta que un joven pediatra pidió estudios de varios de los niños muertos. Así descubrió medicamentos no recetados en la sangre. Fue condenada a 99 años de prisión.
La asesina vertiginosa
La inglesa Beverley Allitt ostenta un triste récord: en 59 días, entre febrero y abril de 1991, mató a cuatro niños e intentó asesinar a otros once.
En el hospital donde trabajaba se levantaron las sospechas y se investigó. Fue condenada a 13 cadenas perpetuas y el Tribunal pidió no dejarla en libertad hasta que no cumpliera 40 años de la pena.
En el banquillo
Lucy Letby, de 31 años, está acusada de matar a 8 menores y de 10 intentos de asesinato. El hospital del Reino Unido, donde trabajaba, registró un 10% más de decesos entre marzo del 2015 y julio del 2016.
Letby fue arrestada y luego puesta en libertad en el 2018, pero en noviembre de 2020 volvió a ser detenida y desde entonces está presa a la espera del juicio.
“La Trituradorade Angelitos”
Felicitas Sánchez Aguillón vivía en un edificio de Ciudad de México. Sus crímenes se descubrieron el 8 de abril de 1941 cuando un vecino llamó a un plomero.
Jamás imaginaron encontrar cuál era el problema de los caños: un enorme tapón de carne humana putrefacta, gasas y algodones ensangrentados e incluso un pequeño cráneo humano.
Cuando allanaron la casa de Felicitas, los policías encontraron pruebas que la acusaban directamente: los mataba, los descuartizaba y los arrojaba por los caños. Se suicidó tomándose un frasco de somníferos.